NUEVA ORLEANS.- Aunque los aliviados vecinos y autoridades de Nueva Orleáns dijeron ayer que los daños causados por la tormenta tropical Isaac no podían compararse con el devastador paso de Katrina, en 2005, el temporal provocó ayer la evacuación de unas 60.000 personas en Luisiana y Mississippi por temores a la falla de una represa.
Según informaron medios locales, Isaac sembró el caos en una vasta zona de la costa sur de Estados Unidos y aún podría provocar intensas lluvias e inundaciones en su avance hacia el centro del país.
Las copiosas precipitaciones y el fuerte oleaje desde el golfo de México inundaron comunidades en zonas bajas fuera del sistema de contención federal que protege a Nueva Orleáns, lo que obligó a evacuar a miles de personas y a realizar dramáticas operaciones de rescate.
La zona más castigada fue Plaquemines Parish, al sudeste de la ciudad, donde las lluvias desbordaron por lo menos un dique y dejaron numerosas casas bajo más de tres metros de agua.
Allí, decenas de personas fueron rescatadas desde los techos de sus casas, luego de que, previamente, decidieran que podían afrontar lo que parecía ser una tormenta menor en comparación con el huracán Katrina, que azotó la zona hace siete años.
En tanto, los temores a una posible falla inminente de la represa del lago Tangipahoa, en Mississippi, llevaron a las autoridades a ordenar la evacuación de unos 60.000 residentes de las comunidades cercanas.
Además, más de un millón de residentes de Luisiana y Mississippi quedaron sin electricidad debido a la tormenta, según el Departamento de Energía de Estados Unidos. El paso de Isaac por el sur del país dejó, hasta ahora, un muerto.
Si bien Isaac, que tocó tierra convertido en un huracán de categoría 1, nunca tuvo la fuerza de Katrina (categoría 3), el presidente Barack Obama declaró el estado de "calamidad natural" en Luisiana y Mississippi y ordenó ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación estatales y locales.
Según las primeras estimaciones de la empresa especializada Eqecat, los efectos de la tormenta podrían costar más de 2500 millones de dólares.
En su último informe, el Centro Nacional de Huracanes (CNH) señaló ayer que Isaac se había transformado en una tormenta tropical con vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, con su epicentro ubicado unos 270 kilómetros al noroeste de Nueva Orleáns y moviéndose lentamente en dirección noroeste. Los expertos, sin embargo, advirtieron que Isaac aún podría provocar intensas lluvias e inundaciones.
Agencias Reuters, AFP y ANSA
