El mal estado de la cubierta que impermeabiliza la estructura del techo del Centro Cultural General San Martín provocó que dos grandes goteras afectaran parte del cielo raso de la sala Leopoldo Lugones, que se desprendió y cayó sobre las butacas.
La culpable del desprendimiento, que según fuentes del gobierno de la ciudad, no produjo víctimas ni afectó el funcionamiento de la sala, fue también la lluvia que desde hace días castiga con dureza la región metropolitana.
La noticia sobre el incidente con el techo de la sala Lugones, del complejo situado en avenida Corrientes al 1500, había comenzado a trascender ayer por la tarde con llamativo ímpetu en redes sociales como Twitter y Facebook. Allí se decía que "algo pasaba con el techo de la sala Lugones, del Centro Cultural San Martín".
La información oficial llegó minutos más tarde. Efectivamente, el jueves pasado, la lluvia que caía dentro de la sala -la única dedicada al cine en todo el complejo cultural- era casi tan copiosa como la que se abatía sobre las calles porteñas y, finalmente, a causa de la falta de mantenimiento, terminó por ocasionar el incidente.
"Hace 30 años que no se hacía nada en esa sala. Es tremendo. La situación era grave. Conseguí un crédito del Banco Ciudad y el martes comenzarán las obras para hacer todo el techo de nuevo", dijo a LA NACION Alberto Ligaluppi, director general del Complejo Teatral Buenos Aires.
El funcionario explicó que las obras dentro de la sala con capacidad para algo más de 230 personas estarán finalizadas dentro de dos semanas y que los trabajos se realizarán en horarios donde no haya público. "No se verá afectado el funcionamiento de la sala", aclaró Ligaluppi.
Desde el Ministerio de Cultura de la Ciudad, a cargo de Hernán Lombardi, también se informó que las goteras habían provocado la caída de parte de la mampostería del techo y que, con el crédito otorgado por el Banco Ciudad, se procederá a cambiar la totalidad de la membrana que recubre el techo del complejo cultural.
